Bach domina como pocos el arte de dotar de sentido a lo local sin comprometer la coherencia de lo global. La escucha crítica, en este contexto, aprende a discriminar entre lo ornamental y lo estructural (Forte y Gilbert, 1992) con el fin de comprender de qué modo ambos niveles se implican y se sostienen mutuamente. Lo decorativo cobra relieve porque articula, prolonga o intensifica funciones de fondo; y lo estructural se vuelve audible gracias a su realización sensible en la superficie.
Ejercicio: Escucha una Invención o Sinfonía a dos/tres voces. Identifica mentalmente momentos bisagra: entradas del tema, cadencias, cambios de textura o de registro. No necesitas etiquetas técnicas; basta con notar dónde cambia la dirección del discurso (por ejemplo, cuando algo se cierra, se abre una transición o el material reaparece con nueva claridad).
Del análisis al pensamiento crítico
Es tentador afirmar que una fuga es como un debate. La comparación puede orientar la escucha, pero se vuelve engañosa si convierte la música en una conversación con opiniones y argumentos literales. En una fuga no se discuten proposiciones, sino que se organizan relaciones. Las voces no defienden ideas; exponen, sostienen, contradicen y reconfiguran materiales musicales dentro de un marco de reglas y expectativas perceptivas.
Dicho esto, el vínculo con el pensamiento crítico es sólido si se formula no como metáfora narrativa, sino como transferencia de hábitos cognitivos. La práctica analítica de una fuga educa disposiciones que después pueden trasladarse a otros ámbitos:
- Escuchar varias voces equivale a entrenar la atención para reconocer simultaneidad y pluralidad: más de un plano puede ser relevante a la vez.
- No identificar lo más audible con lo más importante ayuda a suspender jerarquías automáticas (por registro, brillo o volumen) y a revisar qué consideramos “central”.
- Seguir las transformaciones del sujeto enseña a detectar continuidades bajo cambios: una misma idea puede permanecer siendo la misma aun cuando el contexto la modifique.
- Sostener disonancias y tensiones entrena la capacidad de habitar la ambigüedad sin cerrarla de inmediato con una explicación simplificadora.
En este sentido, Bach resulta inesperadamente contemporáneo. En una cultura de atención fragmentada, su música es una forma de trabajo intelectual.
Cuatro puertas de entrada para escuchar a Bach hoy
1) Invenciones (dos voces)
Son ideales para aprender a oír líneas. Si buscas una primera experiencia de contrapunto sin abrumarte, aquí la polifonía se vuelve legible.
Clave de escucha: localiza imitaciones; siente cómo una voz continúa lo que la otra dejó abierto.
2) El clave bien temperado
Más que un método, es una enciclopedia de afectos y problemas musicales. Cada preludio propone un gesto; cada fuga, una forma de pensar ese gesto. La diversidad es parte del aprendizaje. Bach no repite una receta, investiga (Ledbetter, 2002).
Clave de escucha: compara dos fugas de tonalidades distintas; nota cómo cambia la densidad, el carácter o el tipo de tensión.
3) Conciertos de Brandeburgo
En los Conciertos de Brandeburgo la polifonía adquiere un carácter casi teatral: los instrumentos no solo se superponen, sino que negocian protagonismos, forman alianzas tímbricas y generan contrastes que se perciben como juego de roles en tiempo real. Por eso constituyen una puerta de entrada especialmente eficaz si se viene del pop, el jazz o la música de banda, donde la escucha por capas (línea principal, acompañamientos, riffs, respuestas) resulta inmediata e intuitiva (Butt, 1990).
Clave de escucha: Pregúntate en cada tramo quién introduce o conduce la idea (motivo, figura, gesto rítmico) y de qué modo los demás la enmarcan: ¿la refuerzan doblándola o sosteniéndola armónicamente?, ¿la comentan con respuestas?, ¿la desplazan con contrapunto?, ¿la tensan con contraste de registro o articulación?, ¿o la empujan hacia una nueva dirección?
4) Pasiones y cantatas
Si la fuga es método, la música vocal sacra es su dimensión existencial. Incluso sin adhesión religiosa, el oyente percibe cómo Bach organiza afectos colectivos (dolor, culpa, compasión) sin convertirlos en sentimentalismo fácil (Dürr, 2005).
Clave de escucha: atiende a la retórica musical, esto es repeticiones que intensifican, silencios que generan pesadez, corales que socializan la emoción...
Interpretación e historicidad
Escuchar a Bach hoy implica, inevitablemente, escuchar versiones (piano moderno, clave, órgano, conjuntos historicistas, transcripciones y arreglos). No existe una única verdad sonora, porque la obra vive en el acto interpretativo. Interpretar es una forma de pensamiento aplicada al sonido. Se toman decisiones concretas de tempo, articulación, ornamentación, afinación, dinámica y, sobre todo, jerarquía de voces. Cada elección hace visibles unas relaciones y vuelve menos perceptibles otras.
La investigación historicista ha ampliado de manera decisiva nuestra imaginación auditiva, al ofrecernos criterios, fuentes y prácticas que recontextualizan la música en sus condiciones materiales y estilísticas. Pero, al mismo tiempo, ha mostrado que la autenticidad no es un destino simple ni un sello definitivo, sino un marco de preguntas: qué se considera evidencia, qué se reconstruye, qué se interpreta, qué se decide aquí y ahora (Taruskin, 2005; Butt, 1990).
Sugerencia práctica: Elige una misma fuga en dos lecturas muy contrastantes (clave y piano, o dos pianistas con estéticas opuestas). No te preguntes primero cuál es "mejor", sino qué te deja oír cada versión, esto es, qué voces destacan, cómo se entiende el pulso, dónde se perciben las tensiones, qué tipo de continuidad construye. Comparar interpretaciones es un ejercicio estupendo para pensar con los oídos.
En definitiva, escuchar a Bach hoy es un modo de afinar el oído para afinar el juicio.
Referencias
Butt, J. (1990). Bach interpretation: Articulation marks in primary sources of J. S. Bach. Cambridge University Press.
Dahlhaus, C. (1997). Fundamentos de la historia de la Música. Gedisa.
Dürr, A. (2005). The cantatas of J. S. Bach: With their librettos in German-English parallel text (R. D. P. Jones, Trans.). Oxford University Press.
Forte A. y Gilbert, S. (1992). Introducción al Análisis Schenkeriano. Labor.
Gordon, E. E. (2007). Learning sequences in music. GIA Publications.
Ledbetter, D. (2002). Bach’s Well-Tempered Clavier: The 48 preludes and fugues. Yale University Press.
Taruskin, R. (2005). The Oxford history of Western music (Vols. 1–6). Oxford University Press.
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